
No hay nada mejor que sentir tu mirada, que escuchar tu voz cuando me hundo en la nada.
Cuando la oscuridad acecha esperando paciente a mi cordura maltrecha y su muerte.
Con tu recuerdo, no hay desesperación ni tristeza que no acabe desapareciendo, por un segundo, de mi cabeza.
No existe el dolor, ni el más profundo miedo, si aún tengo tus besos, si aún recuerdo tu amor.
Cuando la oscuridad acecha esperando paciente a mi cordura maltrecha y su muerte.
Con tu recuerdo, no hay desesperación ni tristeza que no acabe desapareciendo, por un segundo, de mi cabeza.
No existe el dolor, ni el más profundo miedo, si aún tengo tus besos, si aún recuerdo tu amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario